Mundo de ficçãoIniciar sessãoUna vez en frente del local leí el nombre en el letrero «El cerdo borracho » y tuve un dilema ético que me llevó a un momento de estar a solas con mis pensamientos pensando si de verdad estaba capacitada para enfrentarme a semejante crisis.
El local era pequeño y no de un modo acogedor, sino agobiante; además de viejo y sucio (vi una cucaracha correr hacia el baño cuando hice ruido al entrar, el bicho parecía huir asqueado de







