—Sí, muy hermosa —musitó Franco— la recuerdo —ella giró su cabeza para verlo— la última vez que la vi fue cuando cumplí ocho años ¿recuerdas aquellos juguetes en mi habitación? eran unos soldados con armas y tanques…
—Lo recuerdo.
—Tu madre me los dio de regalo ese día.
—Nunca me hablaste de eso.
—No sabía si te lastimaría.
—Desde entonces ya te preocupabas por mí.
—Supongo que sí ¿nos vamos? —ella asintió, él se colocó de pie para luego ayudarla a ella a levantarse.
—Deberías llamar a tus padr