Por Daniel Reed
Decir que ser padre es algo fácil es una mentira del porte de un buque, pero además ser padre y no poder decírselo a tu hijo o a la madre de tu hijo era peor.
Así me encontraba yo en este momento, abrazando a la madre de mis hijos que no paraba de llorar por la noticia que nos había dado el doctor que trata a Joshua.
Mi hermano y su novia me miraban con comprensión y creo que ambos entendían por lo que estaba pasando, pero tampoco podían decir nada. No ahora. No era el momento.