Llegó el momento
Por Daniel Reed
La mañana llegó como si fuera una sentencia de lo que va a pasar, no dormí ni mierda y siento que la cabeza me va a explotar, pero no me pude negar a nada, menos mi hermano.
Y así es como nos tienen ahora a los tres, vestidos de manera muy informal y con una sonrisa de oreja a oreja en la cocina de la Bis, como le dice Hanny, horneando unas tartas de manzana y galletas de mantequilla para el postre. Porque déjenme decirles algo, ya dije que esta familia era ex