IVY
El agua caliente de la ducha me cae encima, quitándome el jabón y tal vez intentando borrar también la noche.
Cierro los ojos. La cabeza me da vueltas en un espiral mareante.
¿Cómo terminó todo así? ¿Por qué tuvo que arrastrarme de vuelta? ¿Por qué tuvo que tocarme como si fuera suya?
Debería estar furiosa. No debería haber ni un átomo de alegría en mí, pero no. Ni siquiera me molesta un poco que Christian me haya atrapado.
Prieto los puños contra el azulejo al recordar a Ace. Ace, ese… ese