CHRISTIAN
—Ace —bramo, con voz fuerte y autoritaria—. ¡Entra!
La puerta se abre al instante. Ace entra en la habitación. Tengo la sangre caliente y densa, zumbándome en los oídos. Estoy de pie justo donde estaba ella, y la estancia huele a mi propia frustración. Más le vale a Ace tener un buen motivo para estar aquí a estas horas.
Ivy se mueve rápido en cuanto se abre la puerta. Pasa por el lado de Ace sin decir una sola palabra. No levanta la vista. Tiene la cara roja como una mariposa, los oj