Al escuchar sus palabras, ya no pude contener mi ira y le respondí con firmeza: —Lo que deberías estar haciendo ahora es compensar tus deficiencias, en lugar de depositar tus esperanzas de recuperación en otros.
—Siempre he hecho negocios de manera honesta y justa. Conseguí el proyecto del nuevo barrio de la ciudad Tormida gracias a mi propio esfuerzo, no a través de influencias externas.
—Eres tú quien debe vencer a Patricia. Deberías reflexionar sobre por qué eligió retirar su inversión en est