Era comprensible su reserva, después de todo, éramos competidores en el negocio, y dada nuestra historia, su cautela tenía sentido.
Entonces, cambié mi enfoque: —No necesitas darme detalles. Solo estoy planteando un escenario. Si tú controlas estos proyectos y tu firma está en los contratos, entonces no tienes que preocuparte. ¡Tienes capital para negociar con ella!
Mientras comía, le daba consejos a Hernán.
Entonces él me contó algunos aspectos que no le favorecían. Reflexioné un momento y le d