Cuando Dulcita regresó a la Ciudad Fluvial, fue Patricio quien la recogió en la isla Mallorca.
Dado que Teo no estaba y en la empresa tenía muchas cosas que atender, no podía liberarme.
A pesar de que él también estaba ocupado sin parar, insistió en ser fiel a su palabra con la niña. Así que voló a la isla Mallorca de noche, pasó un día jugando con ella y tomó el vuelo nocturno de regreso a la Ciudad Fluvial.
Marcos y Yo fuimos a recibirlos al aeropuerto.
En la pista de aterrizaje, la pequeña co