Le pedí a Patricio que esperara en el Salón Social Quintana por si Marcos o Josh llamaban. Luciana y yo salimos rápidamente rumbo a la Residencia Esplendorosa.
En el camino, Luciana me expresó su preocupación: —Menos mal que ya volvieron, yo sola me sentía muy impotente. Ah, por cierto, ¿cómo está Dulcita?
—Dulcita ya está bien, pero Patricio decidió que se quedara un tiempo más allí considerando que podría tener algún trauma— le expliqué.
—Realmente no tenía otra opción que llamarlos, lamento h