La guerra en el mundo de los negocios es cruel. Si Patricia no pierde, la perdedora seré yo.
Por fortuna, la ceremonia de inauguración del proyecto de Hernán ya se había llevado a cabo, lo que significaba que mi plan podía comenzar, adaptándose perfectamente a las circunstancias actuales.
Teo me tranquilizó con confianza: —Ahora puedes dormir tranquila. Si conseguimos este proyecto, tendremos una base sólida en la ciudad Fluvial.
Estuve completamente de acuerdo con él.
Sin embargo, como suele su