Mauricio tenía un plan que había comenzado a armar cinco años atrás, cuando tomó a Eva en sus brazos y recorrió la distancia hasta el granero por aquel pasadizo que Don Felipe le había enseñado.
Respiró hondo con una sonrisa, mientras esperaba que su café terminara de servirse.
Todo estaba resultando mejor de lo planeado…
En un principio fue resolviendo todo sobre la marcha, tomando las decisiones necesarias, aunque algunas fueran algo impulsivas y desprolijas.
Pero después de estabilizar a Eva