62. Revelación
—¿Está todo bien? —la voz de Tatiana los interrumpe. Gladys se limpia con rapidez su lágrima, todavía sonrojada por lo que acaba de ocurrir entre los dos.
—Sí, todo bien. Juan Pablo ya se marchaba —Gladys se atreve a decir sin mirarlo. Sonríe a Tatiana, fingiendo, porque lo que ahora siente no se puede describir con las palabras. Se toma de las manos y opta por una distancia contra Juan Pablo—. ¿No es así?
Juan Pablo permanece en silencio. Un silencio que le quita las ganas de respirar. Su