Los días pasaban donde Roxana buscaba seguir con su rutina diaria y al mismo tiempo estaba alerta por si miraba algún extraño cerca de la casa e igual por seguridad Jorge le indico donde dejaría una pistola cargada en dado caso que sea muy necesaria.
- Hola Roxana ¿cómo estás? – justo en esos momentos ella salió de sus pensamientos y al ver a la izquierda vio a su vecina saludarle desde su jardín.
- Buenos días Bertha – le saludó mientras sacudía una camisa para tenderla en la soga.
- También a