A la mañana siguiente, un agotado y frustrado Blas estaba sentado en su camioneta, meditando sobre lo ocurrido el día anterior. Después de las palabras de Milena, el silencio entre ambos se volvió abrumador. Sabía que su enojo no se debía a un solo incidente, sino a la acumulación de sucesos inesperados a lo largo de la semana. Sin embargo, ver a William junto a ella fue lo que desató toda su frustración contra Milena.
Recordaba cómo ella miraba hacia la ventana después de su breve discusión. A