- ¿Me estás invitando a salir, Sabrina?
- No... Te invito a tomar un helado conmigo y mi hija, Guilherme.
- Puedes llamarme Gui... No estamos en la escuela.
Melody llegó con su mochila a la espalda. Abrí mis brazos para que ella subiera a mi regazo, sin embargo ella fue al regazo del niño, quien dijo:
- Eres pesado, Medy. No sé cómo tu madre te carga como si fueras una pluma.
Ella rió:
- Como mucha pizza.
- Lo bueno es que se pierden calorías en el fútbol – saludó al profesor – Fue un privilegi