- Yo... leí sobre eso. - Mentí.
Suspiró y me colocó contra el alféizar de hierro, frente a él, rodeándome con sus brazos:
- ¿Qué cantante no sueña con ser famoso y ganar dinero con su música, verdad?
- ¿Usted compone? - pregunté, rodeando su cuello con mis brazos, sintiéndome protegida allí, junto a él, como si nada en el mundo importara más que nosotros dos y las cosas que nos confesáramos en ese momento.
- Sí... Algo salió de mi mente enloquecida y convencida. – Recibí una sonrisa más tranqui