- ¿De qué estás hablando? – le pregunté a mi madre.
- La forma en que ustedes dos se miran... Como si se conocieran de toda la vida... - Siguió mi mirada hacia el mar, junto a Charles y Melody.
- No entiendo... A dónde quieres ir. - Estaba nervioso.
- Puedes seguir fingiendo que no me entiendes... Yo mismo dudo si entiendo todo a veces. Sé que hay cabos sueltos por todas partes... Y todos conducen a Melody.
La miré, su rostro sereno, hablando de una manera dulce. Creo que una vez fui como ella,