Yuna apareció en el pasillo, recién despierta, todavía en pijama:
- ¿Todo bien? – Nos miró.
- ¡No! – Hablé de inmediato.
Miró a Melody:
- ¿Qué tal si vienes a desayunar conmigo, en la habitación?
- No... Voy a dar un paseo con mamá y papá.
- Papá y mamá no podrán llevarte, mi amor. Pero prometemos que mañana tendremos un recorrido realmente agradable.
- Oh, pero quiero ir contigo.
- Por favor... Mañana.
Miré el reloj:
- Charles, son más de las diez. Tenemos que irnos.
- Vamos - Confirmó, dándol