- Puedes verlo todo desde una habitación con TV si quieres. – Un empleado amable me lo ofreció.
- Me encantaría.
La seguí a una pequeña habitación con tres grandes sofás y un televisor. Me senté y frente a mí había una pared de vidrio, desde donde podía ver el lugar donde se filmaba la noticia.
Me entregó el control remoto y dijo:
- Yo creo en su inocencia.
- Es inocente. - Yo dije.
- Intentamos muchas veces convencerlo de que diera una entrevista al canal, pero nunca aceptó. El hecho de que no