Cap. 55: Trabas y resentimiento.
María Elena entró a la amplia oficina de Elliot Grant, el fiscal encargado del caso Díaz. Las ventanas altas ofrecían una vista impresionante de la ciudad, y el mobiliario de madera oscura hablaba de una autoridad bien establecida. Elliot, un hombre alto y de modales impecables, se levantó de su silla en cuanto la vio cruzar la puerta. Su traje gris, perfectamente ajustado, y su porte seguro lo hacían parecer casi intimidante, pero su sonrisa educada suavizó un poco esa impresión.
—María Elena