-Mire doctora, yo no soy su paciente para que me psicoanalice, estoy aquí por Thomas, para saber más de su condición y qué es lo que puedo hacer yo para aportar en su vida, ya tengo claro que su enfermedad lo acompañará de por vida, pero eso no obsta a que, como su esposa, quiera lo mejor para él y para nosotros. Además, está nuestro hijo de por medio, él es un pequeño inocente que no tiene idea de lo que padece su padre y puede ser que en algún momento Thomas tenga alguna crisis y...
-Quédate