-Thomas-
-¿Y cómo es eso de que fuiste a la consulta de tu doctora? ¿No que estabas metido en un juicio complicado?-me pregunta la mujer que se ríe mientras come de su helado de pistacho.
-Bueno, tú sabes. Esto de ser todo un Scott - ahora se ríe a carcajadas y me da un palmazo en el brazo-. Auch, Dana, verdaderamente duelen tus golpes.
-Vamos, dime la verdad si no quieres otro.
-Lía me avisó ayer.
-Ah... ¿Y temiste que hiciera algo indiscreto con ella?
-No, para nada. Es solo que...
-¿S