Capítulo 46 ¡No te entrometas en mis asuntos!
Diego estaba visiblemente malhumorado. ¡Tenía una semana de este modo! Aarón caminaba casi que en puntillas. En cualquier momento, él temía que el hombre iba a soltar una bocanada de fuego por la boca. Hoy nada de los trabajos que le había traído le parecían correcto, a todo le busco un defecto. Su jefe al parecer también estaba furioso con todo y con todos.
La puerta se abrió y Diego miro hacia allí con ojos furiosos, ya iba a correr a quien se a