Capítulo 47¡Puedes vivir con todos estos lujos, gracias a Diego!
— ¿Cómo se encuentra ella, Doctor?
El médico había atendido a Margarita en el despacho de Diego. Ella aún demostraba estar débil e irritada —No se preocupe, es una tensión alta, ya la controlamos, está un poco alterada— le respondió el médico
—Me voy a casa Diego. Voy a descansar allá. Te dejaré trabajar—le indico Margarita con desgano levantándose del sofá donde la habían colocado, había fingido un poco los síntomas y agradeció