288. Espera un poco más
288
Dimitri
—Tiene que vender todos los activos —dijo el abogado Johnson, con la voz tensa y los dedos tamborileando sobre la mesa.
Lo observé con hastío desde mi asiento de cuero, con un cigarro apagado entre los dedos. Sus ojos se movían inquietos entre los documentos que tenía frente a él, como si buscara una solución mágica que no existía.
—Sea quien sea que está detrás de mí, quiere mi cabeza —bufé, recargándome contra el respaldo con fastidio.
Johnson tragó saliva.
—Si no actúa