287. Si sigues con esto...
287
Dimitri estaba enojado luego de que el abogado de Julieta se fuera.
El sonido de la puerta cerrándose aún resonaba en la habitación, pero el silencio que quedó atrás era ensordecedor. Fernando caminaba de un lado a otro como un animal enjaulado, con las manos en el cabello y la respiración entrecortada.
—¿De dónde sacaré el dinero?! —gritó, golpeando con el puño la mesa más cercana.
Dimitri, sentado en un sillón con expresión impasible, se limitó a mirarlo con hastío.
—No sé —respondió,