Al día siguiente, ya estaba anocheciendo cuando Ariel había comenzado a arreglarse desanimada para asistir a la cena, luego de otra larga discusión con Denise quién estaba furiosa y se negaba a que ella hiciera esto, pero sin importar lo que hablara con su loba, Ariel está vez no pensaba cambiar de decisión, ya le había dado su palabra a su padre.
— Hija, ¿Ya estás lista? Es hora de irnos. — Dijo Dominic tocando la puerta.
— Si, ya salgo. — Respondió Ariel terminando de retocar su maquillaj