Ariel lo miró sorprendida por un instante, no esperaba que él se disculpara, pero igual su rabia no se había disipado, todavía las palabras de él seguían en su mente causando dolor.
— Estoy bien, pero creo que no debiste ayudarme en este momento, porque seguramente te vas a arrepentir como lo hiciste antes y esta vez me reclamaras por hacerte perder tiempo o quien sabe que y yo no quiero deberte nada más. — Respondió Ariel mirándolo desafiante.
Sabía que debía estar agradeciéndole por salva