Cuatro años después.
Ariel aún estaba dormida, cuando de repente dos niños pequeños, una niña y un niño, entraron a la habitación y saltaron a la cama emocionados, para despertar a su madre.
— Mami despierta, ya es hora. — Dijeron los mellizos de tres años que habían sido enviados por su padre, dejando pequeños besos en el rostro de su madre.
— ¿Qué sucede? — Cuestionó Ariel aturdida al abrir los ojos, ellos muy poco la despertaban.
Grayson era el primero en levantarse y como a ella le gu