POV de Cercei
El vuelo fue largo, atravesando continentes hasta llegar a lo que parecía nuestro destino.
—Hace un frío de mierda —exclamó mi tía con una vocecilla cantarina a medio susurro mientras bajábamos en el aeropuerto de Tokio. El aire helado nos recibió con un abrazo gélido.
—Dime si conoces a alguien aquí, Melanie —pidió Mamà.
—Déjamelo a mí, hermana —respondió mi tía con un guiño. Negué con la cabeza y sonreí, preguntándome si realmente conocía gente en cada rincón del mundo.
Mientras