POV de Cercei
Al entrar en los pasillos familiares de la mansión, cada paso se sentía como una daga clavándose en mi pecho. Hubo un tiempo en que recorría esos mismos pisos cargando un balde de agua y un trapeador desgastado entre mis manos temblorosas.
Y ahora, celebraban con júbilo mi regreso.
El corazón se me encogió al contemplar la lujosa sala. Fue dentro de esas paredes donde la vida de mi padre le fue arrebatada brutalmente. Había presenciado sus últimos momentos allí, y también cómo el espíritu de mi madre se quebraba en ese mismo lugar.
Allí también murió una parte de mí.
Las lágrimas se agolparon en mis ojos, una cascada hirviente amenazando con desbordarse. El dolor puro de aquel recuerdo se aferraba a mí como una sombra persistente.
No pude evitar preguntarme qué tan diferente habría sido todo si esa noche horrible nunca hubiera ocurrido. ¿Seguiría papá con nosotros? ¿Seguiríamos viviendo aquí, atados a esta mansión?
No habríamos huido, dejando todo atrás. Mi padre habría