POV de Cercei
Al entrar en los pasillos familiares de la mansión, cada paso se sentía como una daga clavándose en mi pecho. Hubo un tiempo en que recorría esos mismos pisos cargando un balde de agua y un trapeador desgastado entre mis manos temblorosas.
Y ahora, celebraban con júbilo mi regreso.
El corazón se me encogió al contemplar la lujosa sala. Fue dentro de esas paredes donde la vida de mi padre le fue arrebatada brutalmente. Había presenciado sus últimos momentos allí, y también cómo el