capitulo..
La luna tarda.
Eso es lo primero que noto.
No porque no salga, sino porque observa. Como si la ciudad misma le hubiera pedido tiempo para acomodar las piezas antes del golpe final. El aire se vuelve espeso, eléctrico, y cada farola parece un ojo que parpadea tarde.
Regresamos al refugio en silencio. No es calma es contención.
— Nos están rodeando sin acercarse — dice Daniel—. Esperan.
— A la luna — responde Meara —. Siempre esperan a la luna.
Kael no habla. Está tenso,