capitulo...
— Entonces ya decidieron — murmura—.
— Soy una amenaza oficial.
El dolor en su voz me atraviesa.
Doy un paso al frente.
— Fue un accidente — repito—.
— Si van a juzgarlo…
— tendrán que juzgarme a mí también.
Todos me miran.
— Él no es el único que está despertando —
añado—.
— Y si creen que el miedo es la solución…
— entonces ninguno de nosotros está a salvo.
Nadie responde.
Pero nadie retrocede.
Cuando nos alejamos, siento la ciudad distinta.
Más fría.
Más hostil.
Kael camina en s