Capítulo 14. El enemigo de mi padre.
Adele
De manera temblorosa abrazo a ese alfa por el cuello, mientras Silas me levanta por las caderas y me besa de forma apasionada, tirando de mi cuerpo hasta llevarme a mi propia cama, donde ambos caemos de manera pesada.
Ligeramente avergonzada intento seguir aferrándome a la toalla que cubre mi desnudez, pero Silas la arrebata de mis manos en el instante que se sube completamente en mi cuerpo.
—No, déjame verte —exige Silas mirándome a los ojos.
—Pero… Mi cuerpo está lleno de golpes —susur