POV: Aurora
El Pico del Sacrificio no tocaba el cielo. Lo rasgaba.
Era una aguja de granito negro que se alzaba sobre el resto de la cordillera, un dedo acusador donde el viento aullaba con voces de muertos antiguos. No había nieve en la cima. La roca estaba desnuda, pulida por milenios de tormentas y sangre derramada.
Llegamos al altar.
Kieran y Lucian flanqueaban mis pasos, pero yo no sentía sus presencias. No sentía el frío. No sentía el agotamiento de haber corrido montaña arriba después de