POV: Aurora
El "clic" de la puerta del invernadero al cerrarse sonó como el percutor de un arma.
Estábamos solos.
La oscuridad era casi total, solo rota por la luz de la luna que se filtraba a través de los cristales rotos y sucios, pintando rayas plateadas sobre el suelo cubierto de maleza. Olía a humedad. A tierra fértil y flores podridas.
Kieran me soltó la mano.
No fue un gesto suave. Fue como si el contacto le quemara. Se alejó tres pasos, dándome la espalda, y se pasó las manos por el pelo con un gruñido de frustración que resonó en las paredes de cristal.
—Esto es una locura —espetó. Su voz rebotó en el espacio vacío, cargada de una ira que no estaba dirigida a mí, sino al universo entero.
Me abracé a mí misma, sintiendo el frío de la noche colándose a través de mi suéter. La euforia del momento anterior se estaba disipando, dejando paso al miedo. Al miedo real.
—Tú dijiste que no pararíamos —le recordé. Mi voz temblaba.
Kieran se giró. Sus ojos brillaban como los de un lobo en