POV: Aurora
La luna no estaba llena. Le faltaba una astilla.
Una imperfección plateada colgando en el cielo negro como un ojo a medio cerrar. Pero su luz era suficiente. Bañaba los terrenos de Blackthorn Manor en un resplandor lechoso y espectral que hacía que las sombras parecieran tinta derramada.
Salí al balcón. No podía quedarme dentro.
Mi piel ardía.
Llevaba horas sintiéndolo. Una comezón profunda, debajo de la dermis, como si mis propios nervios estuvieran tratando de reacomodarse. Me había rascado los brazos hasta dejarlos rojos, pero la sensación no desaparecía. Era una energía cinética, acumulada en mis músculos, exigiendo movimiento. Exigiendo violencia.
Me aferré a la barandilla de piedra fría. El contacto helado fue un alivio momentáneo contra mis palmas sudorosas.
Abajo, el mundo estaba en silencio. Pero era un silencio engañoso. Un silencio que contenía la respiración antes de gritar.
Entonces, empezaron a salir.
No por la puerta principal. Salían de las sombras laterale