POV: Aurora
El plan era perfecto.
Entrar por el túnel oeste. Infiltrarse en el santuario. Exponer a Valerius.
Era un plan de soldados. De estrategas.
Pero nadie le había consultado al bebé.
Estaba de pie junto a la puerta de acero del búnker, ajustándome la mochila. Pesaba. Todo pesaba. Mis caderas se sentían como si estuvieran hechas de vidrio a punto de romperse, pero me dije a mí misma que era adrenalina.
—¿Lista? —preguntó Lucian, apagando la última lámpara de aceite.
La oscuridad nos envolvió, rota solo por la luz de la luna que entraba por la rendija de ventilación.
—Lista —dije.
Di un paso.
Y entonces, sucedió.
No fue dolor. Fue un sonido. Un POP interno, audible, como un corcho saliendo de una botella de champán, seguido inmediatamente por una sensación de calor líquido.
—Oh —dije.
El agua bajó por mis piernas. Caliente. Abundante. Empapando mis pantalones tácticos, llenando mis botas.
El olor llenó el búnker en un segundo.
No olía a orina. Olía a mar. A sal, a minerales y a u