POV: Aurora
La verdad no se cuenta. Se revive.
Celeste no usó palabras para explicarme cómo murió mi padre. Usó humo.
—Dame tus manos —dijo, extendiendo las suyas sobre el caldero donde el líquido violeta burbujeaba perezosamente.
Obedecí. Kieran y Lucian se tensaron a mi lado, listos para intervenir si la magia se volvía hostil, pulsando con esa sobreprotección que se había vuelto mi segunda piel.
—No tengáis miedo —murmuró Celeste, cerrando los ojos—. El pasado ya no puede morder. Solo puede