Unos días después, la condición de Alessia comenzó a mejorar poco a poco. Aunque el moretón en su mejilla aún era visible, lo disimuló con maquillaje.
Aquella mañana, permanecía de pie frente al espejo, observando su reflejo, ahora vestido con un elegante traje de oficina.
Por un instante, Alessia respiró hondo.
—Uf... estoy tan nerviosa.
Era su primer día de trabajo en Moretti Group.
Había pensado que sería una empleada más, pero Matteo la había asignado como Coordinadora de Proyectos, un pues