En la residencia de los Vignelli, Lorenzo seguía acompañando a Isabella después de que le permitieran salir del hospital.
Lorenzo permanecía de pie junto a la ventana, contemplando el exterior. Por alguna razón, su mente no dejaba de divagar al darse cuenta de algo.
Desde que Alessia había empezado a trabajar bajo las órdenes de Matteo Moretti, apenas había podido comunicarse con ella. Aquella sensación le dejaba un vacío en el pecho.
"¿En qué estás pensando, Lorenzo?", preguntó Isabella, sacán