Después de limpiarla como lo hizo con su hijo, también a ella la puso en su pecho cerca de su corazón, el llanto cesó.
Comenzó a llorar, sus lágrimas habían vuelto, cuando pensó en él, en lo feliz que estuviera por tener a sus pequeños cachorros en sus brazos.
Sería el primero en querer salir a presumir a su princesa, la pequeña era tan hermosa con su cabello que podría se dorado y sus ojos azules intensos que él.
Aunque no lo había visto de bebé, de algo estaba segura él sería un retrato idé