La mañana comenzó tranquila, al paso de las horas, esa calma se convirtió en nerviosismo por parte de los protagonistas, Edwan asistió a Luigi, mientras Rosalin hacía lo propio con Beatriz que no dejaba de mover los pies por los nervios, mientras ella la maquillaba.
—Si no te tranquilizas, te dejaré peor que un payaso —dijo sonriente Rosalin al ver a la joven —mejor respira y piensa que esta noche será la más feliz de tu vida.
—¿Eso te ayudo el día de tu boda? —soltó la pregunta, pero de inmedi