POV de Adolfa
Lyran me sostuvo cerca de él, apoyándome con un brazo fuerte. Podía sentir los rápidos latidos de su corazón. Podía sentir su respiración en mi cuello. Estaba herido, pero seguía de pie… seguía luchando… seguía sosteniéndome como si su vida dependiera de ello.
Las luces del destrozado Palacio Espiritual parpadeaban como estrellas moribundas. El humo flotaba por todas partes. Las paredes de cristal estaban hechas pedazos. El suelo estaba cubierto de espíritus caídos, demonios y arm