Punto de Vista de Adolfa
El aire a mi alrededor se sentía caliente y afilado, como fuego mezclado con vidrio roto. En el momento en que el Alfa Lyran cruzó el portal, la presión dentro del Palacio Espiritual cambió. Los demonios se quedaron inmóviles. El humo del salón dejó de moverse. Incluso los Gemelos Sombríos parecieron sorprendidos por un instante.
Lo miré fijamente mientras respiraba con dificultad.
Sus ojos ya no tenían su habitual color dorado. Eran de un rojo intenso, ardiendo como un