POV de Adolfa
Adolfa regresó del mundo espiritual como una sombra, silenciosa e invisible. El Bosque de la Manada Greko fue lo primero que vio. La luz de la luna brillaba entre los árboles, y el aire estaba quieto. Cada hoja, cada rama, parecía estar observándola.
Sus pies tocaron el suelo suavemente. Su cuerpo era real otra vez, pero algo dentro de ella había cambiado. Todavía podía sentir el mundo espiritual corriendo por sus venas, un poder silencioso vibrando justo debajo de su piel. Sabía