JULIÁN
Usando la llave, abro la puerta de mi habitación de hotel con Armando siguiéndome, ambos ansiosos por quitarnos las camisas y corbatas apretadas. Cojo algo de la ropa de la maleta que está en el suelo, me apresuro a ponerme los pantalones cortos de baloncesto y le lanzo un par a Armando, sabiendo que le gustaría relajarse.
"¿Cuándo crees que volverá Eduardo?" Armando pregunta mientras mis pies vagan de un lado a otro por la habitación. La ansiedad de su descubrimiento me araña el estóma