Un día antes…
Jeanie
Odiaba la espera.
Quedarme quieta demasiado tiempo me pone nerviosa.
Freya estaba aquí, en mi habitación, y podía sentir la tensión que irradiaba como estática.
La última vez que nos vimos, le sugerí que se quedara, no por bondad, como ella creía, sino porque quería tenerla cerca.
Al fin y al cabo, todavía no confiaba del todo en ella.
Tenerla cerca y vigilarla era la única manera de asegurarme de que su imprudencia no arruinara lo que planeábamos.
Por supuesto, también que