POV de Lilliana
Mi ansiedad crecía con cada paso que daba hacia la sala.
Cada paso se sentía como caminar hacia un juicio. Mi pecho se apretaba, mi estómago se retorcía, y los recuerdos de las publicaciones—las mentiras, los insultos, las críticas—se repetían en mi cabeza como un disco rayado.
Esas palabras.
Las cosas que me llamaban.
Prostituta.
Estéril.
Vergüenza.
Apreté las manos mientras caminaba, tratando de calmar mi respiración, pero no funcionaba.
Cuando entré a la sala, Darian ya estab